El cuidado de los implantes: Periimplantitis

Los implantes deben de cuidarse incluso más que los dientes. Cuidarlos significa tener buena higiene y acudir a la consulta periódicamente para revisar su estado.
A pesar de llevar una buena prevención, los implantes pueden sufrir lo que se denomina “periimplantitis”. Se trata de una afectación de la encía y del hueso que rodea al implante. La consecuencia es la inflamación y pérdida ósea progresiva alrededor del implante. La periimplantitis aparece más frecuentemente en pacientes con alguno o más de estos tres importantes factores de riesgo:
Mala higiene: Las personas que no se cepillan bien las zonas de unión de los implantes y sus prótesis con la encía permiten que se les acumule la temible “placa bacteriana”, que es un biofilm de microorganismos cuyas toxinas terminan por desencadenar la periimplantitis.
Fumar: Está más que comprobado que el humo del tabaco tiene un efecto directo devastador sobre la oxigenación celular. El envejecimiento cutáneo y mucoso, con la atrofia dérmica subsecuente, terminan por afectar a esa delicada zona donde el implante y la prótesis están en íntimo contacto con la encía y demás tejidos biológicos del paciente.
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