Cuidado con los blanqueamientos dentales “caseros”…

Un blanqueamiento dental no es un tratamiento para tomar a la ligera y en los últimos tiempos han proliferado todo tipo de procedimientos que prometen una sonrisa blanca y bonita pero que no hablan de los posibles riesgos que corre la boca si no se hace con garantías. El último, hacerse unas "fundas" para los dientes con papel de aluminio y rellenarlas con diferentes productos (bicarbonaro, limón, pasta de dientes, sal, agua oxigenada...) y mantenerla durante varias horas... Ante esta nueva tendencia, que se está viralizando estos días por las Redes Sociales, la reacción entre los profesionales del sector no se ha hecho esperar... Y es que, a pesar de tratarse de un método natural, los dentistas consideran que tanto el agua oxigenada (un uso muy popular durante el verano pasado), como el bicarbonato pueden ser nocivos para las encías y desgastar los dientes.

Los blanqueadores dentales «caseros» al igual que las pastas blanqueadoras han ido ganando adeptos desde su salida al mercado y han proliferado las ofertas de tratamientos en clínicas de estética, peluquerías o spas que utilizan sustancias blanqueadoras (como peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida) como las que se utilizan en consulta pero en una proporción tan mínima que no producen ningún efecto real así como otros «materiales abrasivos» que son productos que «rayan el diente y al rayarlo parece que es más blanco», lo que está totalmente desaconsejado ya que el esmalte es el único tejido del ser humano que no se vuelve a reproducir, esmalte que se pierde es esmalte perdido para siempre. Lo que van a hacer estos productos es aclarar un poquito el tono pero no van a conseguir unos resultados estéticos reales.

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Los grandes peligros de un blanqueamiento no controlado pueden ser muy dolorosos. Es importante tener en cuenta que estos tratamientos «sean inocuos y que minimicen los efectos secundarios de un tratamiento estético» antes de proceder a poner nuestra boca en riesgo. Los grandes peligros de un tratamiento abrasivo o no controlado pasan por «una sensibilidad extrema, el mencionado desgaste o la pérdida de esmalte así como que no dé el resultado adecuado hasta provocar unos dolores increíbles si se pone sobre un diente que tiene una caries.

Ante todo es importante que un profesional valore qué tipo de esmalte tienes, si tiene permeabilidad y, por lo tanto, la sensibilidad que va a tener así como si los hábitos y la forma de vida que tienes es compatible a largo plazo con un tratamiento de blanqueamiento ya que estas variables condicionarán mucho el resultado final.

Otro factor a tener en cuenta es que a los pacientes con problemas de encías hay que valorarlos previamente porque pueden desarrollar sensibilidades importantes ya que tienen las raíces descubiertas. Además, no todos los pacientes ni todos los colores de dientes reciben el mismo protocolo de blanqueamiento. Hay que hacerlo a medida de cada diente.

Los «trucos de la abuela» pueden servir para una ocasión puntual pero a largo plazo no sirven para nada más que dañar el diente. Muchos son también los «trucos de la abuela» con bicarbonato, vinagre, limón, etc... a los que siempre se recurre sin pensar que también pueden tener efectos nocivos sobre la dentadura. Aunque «pueden ayudarnos nunca van a tener los mismos resultados que un blanqueamiento dental clínico con sustancias químicas». El bicarbonato también se usa en consulta «para quitar manchas de tabaco, de té, de café... pero de forma puntual con máquinas especiales y con un grosor y una técnica adecuada», pero si todos los días te lavas los dientes con eso vas a destruir el esmalte» aunque al principio parezca que esas pequeñas manchas ocasionadas por la dieta desaparecen. Y si se abusa de estos trucos podemos acabar produciendo abrasiones importantes que luego haya que completar con carillas de porcelana.

En Dental Esteve podemos ayudarte con estos tratamientos blanqueadores. Ponte en contacto con nosotros a través del teléfono 966 37 18 20 (Campello) ó 965 37 55 07 (Petrer), o a través del formulario de contacto pinchando aquí.