Petrer Mensual, Julio 2004

DAVID ESTEVE COLOMINA

Médico Odontólogo

“YO, CON MIS PACIENTES, VOY DONDE HAGA FALTA”

Es nieto, hijo, hermano y tío de dentistas, unos profesionales a los que los franceses definen como “pacticiens de l’art dentaire, que significa “prácticos en el arte dental”, un arte, al que David le ha sabido imprimir su propia personalidad basada en un exhaustivo conocimiento, en su sensibilidad innata y en una especial atención al paciente, una atención cálida que logra en pocos minutos diluir la preocupación y el temor disimulados, emociones que casi todos sentimos al sentarnos en el sillón del dentista.

David nació y creció entre amalgamas, prótesis y esencias volátiles. Desde muy pequeño ha estado en contacto con los olores característicos de una clínica dental, observando a su padre trabajar y entablar conversación con el paciente, creando esa sutil e invisible conexión que forma parte del éxito en un tratamiento. Y de su padre, al que dice admirar, ha heredado el placer por el trabajo, el trato amable, cariñoso con los pacientes, y también la iniciativa de poner en marcha nuevos proyectos con entusiasmo, como la próxima apertura, aquí en Petrer, del nuevo Instituto Implantológico dental, una clínica dotada con los últimos avances en diagnóstico, tratamiento y cirugía de implantes, lo que lo convierte en el centro más moderno de toda la Comarca de Alto Vinalopó y un servicio sin precedentes en la historia de la población. Al término de una jornada de trabajo, David nos atendió sin prisas para contestar a las preguntas e interrogantes acerca de una profesión que en los últimos veinte años ha experimentado cambios y avances impensables que nunca abría imaginado su abuelo Lino, que trabajó con tornos de pedal y unos pocos y rudimentarios instrumentos que tenían a su alcance los dentistas del primer cuarto del siglo veinte.

Concha Romero.

PREGUNTA.-  Perteneces a una saga familiar de cuatro generaciones de dentistas, pues tu abuelo ya ejerció esta profesión.

RESPUESTA.-  Mi abuelo se llamaba Lino Esteve Sanz, y tenía la clínica frente al mercado central de Alicante, en la Avenida Alfonso el Sabio, encima de la conocida “cinta de oro”. Allí acudía gente de toda la provincia, porque en aquella época había muy poquitos dentistas. Mi abuelo era amigo de Don Antonio Payá Martínez, el Médico de aquí. Cuando mi padre terminó la carrera de Odontólogo en 1950 (más tarde obtendría la de Médico), comenzó a trabajar todos los días de la semana, domingos incluidos, desplazándose por distintos pueblos de la Comarca. Iba a Villena, Sax, Castalla, a muchos sitios que ahora no recuerdo bien. Aquí, en Petrer, se puso a pasar consulta en la barbería de “El Caragol”, con Eliseo padre, que yo conocí, y que era ya muy mayor, y recuerdo que decía que él no se creía que el hombre hubiera llegado a la luna, que eso era un “montaje” de los americanos. Yo era un chiquillo y recuerdo muy bien aquella anécdota. Mi padre empezó en la barbería, en un sillón de barbero y cuatro instrumentos. En aquella época todavía quedaban reminiscencias de los antiguos “saca muelas”, muchas veces barberos, por lo que no era tan descabellado ejercer la profesión en una barbería, no se veía tan raro. Allí se hacían muchas extracciones y además, venía un protésico dental, para ayudar a mi padre con las numerosísimas dentaduras completas que se ponían (ahora se ponen muy pocas, si se comparan las épocas). Mi padre era Enrique Esteve González, y estuvo viniendo a Petrer hasta principios de los años ochenta. Conforme se fue haciendo mayor, con una copiosa y consolidada consulta en Alicante, se fue dejando los pueblos, pero Petrer fue el último que dejó. De hecho, estuvo viniendo durante años una vez cada quince días. Él estaba muy integrado con la gente de Petrer, y muchos pacientes que han venido aquí le recuerdan bien. A mi padre le gustaba hablar valenciano, era campechano, y se sentía muy a gusto en este pueblo. Mi padre falleció en 1988, con solo 63 años, debido a un cáncer que le produjo su único pero nefasto vicio: el tabaco. Tan entusiasta era con su profesión, que si hoy viviera, estoy seguro de que seguiría trabajando con nosotros, haciendo dentaduras seguramente, arte en el que era un verdadero fuera de serie.

Don Enrique Esteve González figura en los anales de la Implantología en España, ya que fue uno de los primeros en ejercer esta actividad en una época difícil. Don Enrique organizó en Alicante dos congresos nacionales de implantología, concretamente en 1963 y en 1968. Este hecho queda reflejado en el libro “ La época heroica de la implantología en España. Los pioneros, escrito por don Julio González Iglesias.

Portada libro pioneros implantología.             Dr. Enrique Esteve González

P.-  Esta clínica en la calle Cura Bartolomé Muñoz la creó tu hermano Lino.

R.-  Sí, en el año 1982 mi hermano Enrique Lino Esteve Colomina comenzó a ejercer también en la casa del “Caragol”, y en 1986 se trasladó aquí. Este montaje se le debe a él y en Petrer hubo por primera vez en la historia una clínica moderna. Antiguamente, en la barbería solo se quitaban muelas y se ponían dentaduras, como mucho, algún empaste de amalgama y poco más. Para todas las demás necesidades odontológicas, como endodoncias o radiografías, el paciente tenía que acudir a Alicante. Mi hermano Lino estuvo en Petrer hasta el año 1988, porque al morir mi padre se tuvo que hacer cargo de su consulta en Alicante. Entonces, traspasó esta consulta al compañero Ambrosio Bernabeu Esclapez, que precisamente está casado con Pepa Llorente Segura, hija de Petrer. Ambrosio trabajó francamente bien, manteniendo y ampliando con gran calidad todos los trabajos odontológicos. Yo llegué en 1992, en cuanto terminé mi especialidad en la Universidad de Valencia, y este es el primer lugar donde comencé a ejercer. Siempre, desde entonces, he compaginado mi trabajo aquí y en la clínica que hemos regentado Lino y yo en Alicante. De momento vengo tres días a la semana, aunque la clínica está abierta los cinco días porque viene el higienista y el ortodoncista, cuando yo no estoy. Con el nuevo Instituto Implantológico dental, tenemos la intención de ampliar todavía más el horario de atención a nuestro pacientes.

P.- Llevas en tus venas sangre de dentistas. ¿Pero que te induce a ejercer esta profesión?

R.-  Estas cosas a veces no se planifican, desde que eres pequeño estás viendo cómo se ejerce una profesión, cómo se habla con los pacientes, te familiarizas con el ambiente, con los olores primigenios, digamos que naces en la clínica. En la mesa, a la hora de comer, se habla de Santa Apolonia, de una prótesis o de un esquelético. ¿Y por qué se elige luego esta profesión? Bueno, como muchas cosas de la vida no se sabe muy bien el porqué, pero la verdad es que lo que se conoce se aprende a amar, además, tu padre está ahí, y es una persona a la que quieres y admiras, y ves que es un entusiasta de su profesión, y termina por transmitirte este entusiasmo, y todo este cúmulo de cosas hace que al final te decidas por esta rama de la Medicina. La verdad es que para llegar a tener el título hay que pasar por mucho, porque lógicamente no se trata de querer y ya está. Hay que sacar dos carreras, pero primero hay que entrar en Medicina, con sus “númerus clausus”, luego hay que estudiar seis años. Después hay que ingresar en Odontología, también con sus “númerus clausus” para pasar otros tres años de estudios universitarios. Fue todo un camino que hubo que recorrer desde que tomé la decisión de dedicarme a la Odontología. Pero, contestando a tu pregunta, básicamente vives en el ambiente de la Odontología, aprendes, lo ves más fácil, porque lo ves desde dentro. Yo admiraba mucho a mi padre y tenía con él muy buena relación y a él le encantaba su profesión y su trabajo. Para él la clínica era su mundo y su dedicación.

P.- Me cuentas que tu padre fue un hombre emprendedor y dinámico que organizó, entre otras muchas cosas dos congresos de Implantología en Alicante, creando además varias asociaciones odontológicas.

R.- Si, mi padre fue una persona muy significada en su profesión, y en aquella época, cuando había pocos dentistas, fue él un impulso fundamental de la Odontología en Alicante. Era una persona con carisma y le conocía todo el mundo. Mi padre fue presidente del Colegio de Odontólogos durante muchos años, y fundó varias asociaciones que hoy en día todavía persisten, como entidades de gran renombre en toda España. Fue fundador de la Sociedad Española de Implantes, y del Grupo Alicantino de Estudios Dentales, ambas, las sociedades más importantes de su ámbito en España y la comunidad valenciana, respectivamente. Obtuvo la medalla al mérito odontológico en su categoría de oro por los servicios prestados a su profesión y su nombre figura entre los pioneros de la implantología dental española. De hecho, fue el organizador de los primeros congresos de la Sociedad de Implantes en España, ambos en Alicante en 1961 y 1968. Como muestra de su gran implicación personal con su profesión, Don Enrique Esteve compró el primer Ortopantomógrafo (aparato de rayos X para hacer panorámicas) que se vendió en España, que era un aparato de la marca Siemens. Así era con todo, y cuando salía un aparato nuevo… allá iba él a comprarlo para ofrecerlo a sus pacientes. Le encantaba su profesión.

P.- Casi veinte años después de que tu hermano Lino creara en Petrer esta clínica en donde nos encontramos, tú has puesto en marcha un reto muy importante con la próxima apertura de un centro dental vanguardista que no tiene precedentes en la población ni tampoco en la Comarca del Alto Vinalopó. ¿Qué servicios van a encontrar los pacientes en esta moderna clínica?

R.- Nuestros pacientes van a disponer de la Odontología que ahora ya practicamos en Petrer, pero mejorada en cuanto a logística, servicios y nuevas posibilidades. Se trata de una adaptación a los nuevos tiempos, como cuando se abrió por primera vez una clínica moderna en nuestra población, hace ya casi dos décadas. Ahora vamos a dar un paso más, vamos a subir un peldaño más en la búsqueda de la excelencia odontológica, practicando una Odontología integral, completa, con los últimos adelantos tecnológicos puestos al servicio de la comarca. Esa es la idea, proyectar el servicio odontológico a toda la zona del Alto Vinalopó, porque pensamos que la Comarca necesita una clínica de estas características. ¿Y por qué lo hacemos en Petrer y no en Alicante? Bueno, pues hay varios factores, y uno de ellos es que el riesgo que tomamos ante un proyecto de tal envergadura no es muy alto, puesto que en Petrer ya tenemos mucho camino recorrido, se nos conoce bien, y disponemos de un núcleo fiel de cerca de cinco mil pacientes que nos animan y a los que nos debemos profesionalmente, y con mis pacientes yo voy a donde haga falta. Y donde hace falta precisamente, es aquí, en Petrer. Por lo tanto, es aquí donde tenemos que trabajar. En cuanto a servicios, vamos a ampliarlos, vamos a disponer, por ejemplo,  de un servicio de sedación asistido por un médico anestesista con amplia experiencia en la sedación intravenosa odontológica (más de doce años trabajando con nosotros en la clínica de Alicante). Gracias a la sedación intravenosa, cualquier procedimiento dental se convierte en algo sencillo, absolutamente indoloro, rápido y eficaz, constituyendo, a la vez, una experiencia placentera para el paciente. Se utiliza fundamentalmente para colocar implantes, aunque también sirve para trabajar con pacientes nerviosos, muy ansiosos, o niños, o pacientes con muy poca disponibilidad de tiempo que deseen realizarse en una sola sesión bajo sedación todos los tratamientos odontológicos que se requieran sin tener que acudir multitud de veces a la consulta dental. La sedación también posibilita la atención odontológica a pacientes disminuidos físicos o psíquicos, que hasta ahora tenían muy limitado su acceso a una odontología de calidad. Todos estos trabajos van a realizarse en Petrer, sin que nadie tenga ya que desplazarse a Alicante. Otro servicio disponible será el de la sedación consciente con óxido nitroso (el antiguamente famoso y conocido “gas hilarante”). Esta técnica está ampliamente extendida en Estados Unidos, y se trata de una sedación más suave y rápida que la intravenosa, permitiendo la realización de trabajos más sencillos, para aplicarla a todo tipo de pacientes, como niños o personas extremadamente nauseosas.

P.- Cada vez se realizan implantes con mayor frecuencia, es una técnica que ha avanzado mucho en los últimos años.

R.- Efectivamente, la implantología es una especialidad de la cirugía oral y de la prótesis estomatológica que ha resurgido con extraordinaria fuerza en los últimos veinte años. Ello es debido al establecimiento de nuevos protocolos quirúrgicos y al descubrimiento del titanio como material Implantológico biocompatible. Esta nutrida experiencia de la Implantología mundial hace que el tratamiento actual con Implantes sea una alternativa segura y eficaz para el restablecimiento de la salud y de la estética oral. La gente lo demanda ya a diario porque sabe que los implantes dan un resultado excelente y es la alternativa a muchos tratamientos que antes presentaban fallos o duraban poco.

P.- En este trabajo la tranquilidad del profesional debe ser un tema fundamental, porque tiene que transmitir mucha calma y seguridad al paciente. ¿Realizas algún tipo de técnica de relajación para mantener el equilibrio en un trabajo que exige la máxima concentración y precisión?

R.- De lo que me he dado cuenta a lo largo de mis años de experiencia es que solo hay un secreto: el paciente es UNA PERSONA. Yo también lo soy, por lo tanto, yo puedo saber e intuir cómo se siente ese paciente, basta con ponerse en su lugar, “convertirse” unos instantes en paciente, sentado en el sillón, confiando en mí como profesional. Y pienso que soy yo el que tiene que abrir la boca, el que sabe que me va a ser inyectado un anestésico para evitar el dolor. Y así, actúa uno en consecuencia, sin más técnica que la de la empatía. Este proceder, sin embargo, es el resultado de unos años de ejercicio, que te hacen captar más a las personas, el que es más nervioso, el que tiene menor ansiedad, y vas cogiendo poco a poco la psicología de ese paciente, te pones en su lugar y actúas tú como la persona que está ahí sentada. Los médicos debemos actuar con más humanismo, y debemos atender a la persona, no sólo a la caries o al sarro. Es la persona el único fin de nuestro quehacer, y a ella nos debemos. La atención al paciente para mí es fundamental, es un cincuenta por ciento del éxito en un tratamiento.

P.- ¿Qué avances en la Odontología han sido los más importantes en los últimos años?

R.- Te podría hablar de avances, uno por uno, en todas las especialidades odontológicas, pero lógicamente el que más ha cambiado la vida de los pacientes es la implantología, una técnica cuyos últimos desarrollos se originaron en Suecia con la aplicación del Titanio, un material con unas ventajas biológicas impresionantes. El organismo no lo rechaza, una vez adherido al hueso, éste crece a su alrededor como si fuera el propio hueso, en un mecanismo denominado “Osteointegración”. Antiguamente, con el acero y otros variopintos materiales que se probaron para realizar implantes, había una altísima tasa de rechazo. La Implantología moderna, la que es realmente eficaz, nació en los ochenta y constituye hoy en día el mayor avance de la Odontología. Ha cambiado mucho la cosa desde que mi padre trajera a Petrer sacos llenos de dentaduras postizas. Francamente hoy se ponen muy pocas dentaduras y la gente acude cada vez más a los implantes porque te permite masticar todo lo que quieras, sin dolor y sin molestias de ningún tipo, además de las ventajas estéticas, tan fundamentales para la interacción  social. También la endodoncia ha cambiado, ahora utilizamos la endodoncia rotatoria, antes se hacía manual, y ahora se trabaja mejor y más rápido. Otra cosa novedosa es el blanqueamiento dental, que da buenos resultados con bastante inocuidad. En cuanto a los empastes, hoy en día casi siempre se utilizan los estéticos, que han sustituido a los de plata, siendo tan duros y resistentes como los metálicos y sin embargo tan estéticos como el esmalte dentario. También está la cerámica sin metal, que en manos de un protésico diestro consigue niveles de estética envidiables, para realizar carillas o coronas de porcelana.  Otro gran avance ha sido la radiología digital, que permite la realización de RX con niveles ínfimos de radiación y la obtención de la imagen diagnóstica de forma inmediata.

P.- ¿Cómo defines esta profesión que ha sido hasta hace muy poco tan temida, por muchas personas?

R.- Este trabajo tiene una importante parte teórica científica y técnica que se actualiza con una rapidez muy cercana a los cambios informáticos…por lo que es fundamental que un profesional riguroso esté al día en las últimas tendencias odontológicas. También tiene una parte psicológica, luego, y no menos importante, está el sentido común, por eso dicen los franceses que esto es la “práctica del arte dental”, una definición muy precisa. Es decir, este trabajo es un arte, pero también una ciencia ¿Y por qué es un arte? Porque tienes que adecuar tus conocimientos, tu experiencia y tu ética a un paciente determinado, a una persona que tiene un problema en la boca, y habiendo muchos caminos que se pueden seguir, el profesional debe dar al paciente varias alternativas pero siendo el mismo dentista quien le lleva y acompaña en una dirección concreta, con un fin terapéutico determinado. El binomio paciente – dentista es así un equipo que comparte la misma finalidad: el éxito en el tratamiento dental y la ausencia de problemas. Este equipo funciona a base de ética y confianza mutuas y de voluntad de éxito que se alcanza a través de la colaboración del paciente y del conocimiento, experiencia y “buen hacer” del equipo humano de la clínica dental.

P.- Ya para finalizar ¿Cómo ves la salud dental en la población de Petrer?

R.- La población de Petrer ha mejorado muchísimo. Desde hace doce años que estoy aquí, sus hábitos han mejorado, y en los jóvenes es raro ver a alguien que no se cepille los dientes, quedan algunos muy reticentes, pero son ya raros. Ahora, afortunadamente, ves unas boca limpias que vienen a su revisión anual sin que les duela nada, y eso, la verdad, da gusto. Aunque, sí que es cierto que hace mucha falta la higiene, por eso en los artículos de vuestra revista siempre hago hincapié en este tema, y en que los hábitos higiénicos se adquieren desde bien pequeñitos, viendo cepillarse los dientes a nuestros padres y hermanos, incorporando el ritual de la higiene oral a lo cotidiano y normal. Pero sí, soy bastante optimista porque se percibe una gran mejoría en los jóvenes.

Esta entrevista fue concertada para un jueves por la mañana, pero por distintas circunstancias se tuvo que posponer. Se realizó finalmente la tarde del lunes 9 de febrero, curiosamente, coincidiendo con el día de Santa Apolonia. Es un dato que a todos nos hubiese pasado totalmente desapercibido de no ser por el artículo que David Esteve escribió para Petrer MENSUAL, el pasado mes de febrero, y que narraba la vida de esta santa, patrona de los odontólogos y de las enfermedades relacionadas con esta ciencia cuyos avances en los últimos años han revolucionado los tratamientos convencionales.

 


EL “INSTITUTO IMPLANTOLÓGICO DENTAL”

ODONTOLOGÍA DE VANGUARDIA

 

El Instituto Implantológico Dental del Dr. David Esteve Colomina está situado en el número 8 de la calle País Valencia, esquina con Gabriel Payá, y tiene una superficie de 200 metros diáfanos separados en dos zonas: la clínica y la pública. En el espacio destinado a clínica se han habilitado 4 gabinetes dentales, uno de ellos constituye un quirófano plenamente equipado y una amplia zona para la completa esterilización del material sanitario. La moderna clínica dispone de un ortopantomógrafo digital que permite realizar radiografías panorámicas sin revelado, pasando directamente al ordenador, donde se puede ampliar o recortar la imagen de la zona donde se va a trabajar, facilitando de esta forma los diagnósticos y tratamientos. Además también se ha dotado a este centro dental, pionero en la Comarca por sus instalaciones y servicios, con un servicio de radiografías digital intraoral, sin revelado y con una menor radiación radiográfica. Dispone además de un moderno laboratorio de prótesis dental anexo pero independiente, regentado por técnicos titulados, especializado en la prótesis sobre implantes y la cerámica de inyección sin metal, con resultados estéticos prácticamente inmejorables. Los pacientes de Petrer, Elda y Comarca no tendrán ya que desplazarse a Alicante, puesto que en esta clínica van a encontrar todo tipo de servicios y tratamientos para la salud dental, cirugía e implantes de piezas dentarias. En definitiva, un importante y completo servicio en nuestra población, sin precedentes en la historia de la localidad. El centro tiene un completo equipo humano formado por el Médico Odontólogo, David Esteve Colomina, Sagrario Bernabé Leal como auxiliar recepcionista, Paqui Poveda Ferrándiz, auxiliar de clínica, Isabel Azorín Ibáñez, auxiliar de clínica, Lluis Climent Pardo, higienista dental, Javier López Iglesias, Médico anestesista, José Pérez Felices, Médico estomatólogo y ortodoncista, Patricia Sánchez Ruíz, higienista de ortodoncia, Lola Ibáñez Pérez, directora técnica del laboratorio dental Prostodent y Fátima Zarandona Tellitu, técnica de laboratorio dental.

 

 

TITULARES:

“MI PADRE COMENZÓ A TRABAJAR EN LA BARBERÍA DE ELISEO POVEDA “EL CARAGOL”, PONIENDO MUCHÍSIMAS DENTADURAS”

“EN 1986, MI HERMANO ENRIQUE LINO CREÓ LA PRIMERA CLÍNICA DENTAL MODERNA EN LA HISTORIA DE PETRER”

“YO ME DEBO A MIS PACIENTES Y AQUÍ ES DONDE TENGO QUE TRABAJAR”

“EN EL NUEVO INSTITUTO VAMOS A REALIZAR UNA ODONTOLOGÍA DE CALIDAD, INCLUIDOS LOS IMPLANTES DENTALES, SIN QUE NINGÚN PACIENTE TENGA QUE DESPLAZARSE HASTA ALICANTE”

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