La “pseudociencia” también llega al sector dental

En plena ofensiva de los médicos contra la presencia de las pseudoterapias en el ámbito sanitario, el Consejo General de Dentistas ha denunciado un caso que demuestra que el uso de terapias sin base científica también afecta al sector odontológico: Un taller para la regeneración de dientes y muelas por medio de la mente, que pretende celebrarse en julio en Barcelona y Madrid y que será impartido por Katharina Friedrich. Con un precio de 150€, el curso promete enseñar técnicas mentales para la regeneración de dientes, muelas y hueso maxilar, “siguiendo paso a paso un programa que reproduce el ritmo de crecimiento de la naturaleza”.

Los dentistas denuncian que hay casos en los que personas no cualificadas se atreven a realizar extracciones o colocar implantes, “con el grave perjuicio que puede causar al paciente

Para Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas, estos hechos vulneran el contenido de varios apartados del Real Decreto sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, por lo que pide a la Administración que tome medidas para impedir que estos seminarios se impartan.

No se trata, sin embargo, de un caso aislado porque, según señala Castro, es habitual la presencia de “charlatantes” en el ámbito odontológico. “Quizás, dentro de lo que es el mundo médico, la odontología, al ser un campo donde el 94% de las prestaciones las cubre el propio paciente de su bolsillo, ha llevado a la búsqueda de alternativas terapéuticas no veraces y que pueden suponer un riesgo para la salud”, señala el portavoz colegial.

Castro asegura que hay numerosas sentencias de casos de intrusismo en la profesión, de personas que “engañan a pacientes incautos”. Algunos protésicos dentales, por ejemplo, “dicen que ellos son los fabricantes de las prótesis y por ello son quienes los adaptan. Pero eso es falso, porque estamos hablando de que es un facultativo el que puede prescribir, tanto tratamientos farmacológicos como la adaptación de productos sanitarios”. Por tanto, son casos de publicidad engañosa, en el que muchos caen “porque les hacen el trabajo por mucho menos precio que si se hace correctamente,” añade el portavoz de los dentistas españoles.

También hay casos donde personal no cualificado se atreve a realizar extracciones o colocar implantes, “con el grave perjuicio que puede causar al paciente”.

CONDENAS POCO EJEMPLARIZANTES

El problema, para Castro, es que las condenas por casos de intrusismo o publicidad engañosa “no son ejemplarizantes”, por lo que sale barato “ser un delincuente y estar engañando a la gente”, mediante el uso de terapias sin base científica. En el curso que ahora denuncian, “tienen incluso descuentos para quienes repiten, lo que demuestra que hay gente que realmente cae en sus promesas”.

Más allá del papel que han de jugar las autoridades, desde el Consejo también hacen un llamamiento a que sean los pacientes los que denuncien este tipo de cursos y tratamientos sin base científica, “nosotros no podemos tener una serie de patrullas policiales que vayan vigilando, han de ser los pacientes quienes denuncien”, señala Castro, quien aplaude la iniciativa de la Organización Médica Colegial (OMC), para que los profesionales puedan denunciar de forma online casos de intrusismo o de promoción de las pseudociencias.

Fuente: consalud.es