¿Vale la pena restaurar los dientes de leche, si al final se van a caer…?

La mayoría de los padres que se encuentran ante la desagradable sorpresa de que su pequeño tiene caries se plantean el interrogante de si vale la pena reparar o tratar los dientes temporales de sus hijos teniendo en cuenta que éstos serán reemplazados más adelante por los dientes permanentes, así que vamos a aclarar este tema hoy.

laughing baby

La dentición primaria o de leche tiene diversas funciones, entre ellas la estética -que es probablemente la que primero se nos pasa por la mente cuando pensamos en la sonrisa de nuestros hijos- pero también la masticación -ya sea para dar un mordisco a un bocadillo con los dientes anteriores o triturarlo con los posteriores, lo cual constituye el inicio de la digestión al combinar el bolo alimenticio con la saliva. Por otra parte, los dientes juegan un papel importante en la fonación; intenta pronunciar la letra “F”, por ejemplo, y te darás cuenta enseguida de que necesitas el contacto entre tus labios y tus dientes incisivos para emitir correctamente ese sonido.

Otro papel muy importante de los dientes de leche es el de "reservar" el espacio para los dientes permanentes que los van a reemplazar. Es por eso que la pérdida prematura de un diente de leche -ya sea por caries muy extensa, o por un golpe que produzca la caída del diente- deja ese espacio libre durante mucho más tiempo del normal hasta que ocurra la erupción del diente nuevo.

En el ciclo lógico,  que reabsorbe las raíces de los dientes temporales,  reutiliza esos mismos minerales para terminar de formar los dientes adultos. De esta manera, no sólo facilita la exfoliación de los primeros, sino que también favorece la mineralización de los permanentes.

Un último factor a considerar es que los dientes permanentes van a “convivir” en la boca del niño con los dientes de leche durante la llamada dentición mixta, y cualquier enfermedad activa presente en los dientes primarios-como por ejemplo la caries- puede pasar de uno a otro.

Teniendo en cuenta todo esto, resulta sencillo comprender por qué se deben cuidar tanto los dientes de leche desde el nacimiento de los niños.

Fuente: Louma Sader Bujana